martes, 17 de mayo de 2011

Sobre The Texas chainsaw massacre (1974) de Tobe Hooper




Cinco jóvenes de ciudad viajan por Texas en una vieja camioneta para visitar la que había sido la casa de un familiar, ahora abandonada. Lo que no saben es que sus vecinos son una familia de psicópatas caníbales y que aquella excursión de fin de semana se convertirá en una pesadilla de horror y muerte.


Atencion: Se revelan detalles de la pelicula


La carrera de Tobe Hopper fue siempre una gran desilusión para el aficionado al género terrorífico y para el cinéfilo. Luego de la obra maestra que fue La matanza de Texas el resto de su filmografía se dividió entre muy buenas películas (Poltergeist), películas decentes (The Funhouse, Salem’s Lot) y espantosas (The mangler). Un poco injusto es decir que su carrera fracaso si se lo compara con otros directores como John Carpenter, George A Romero o Dario Argento, quienes tienen en su autoria varios clásicos del genero.
Tobe Hooper es un buen cineasta, y un buen narrador pero no creo que quiera volver a filmar otra vez La matanza de Texas ya que esa película fue producto de su tiempo.
Sobre este film se ha dicho de todo y todas las lecturas que se hagan son correctas porque Hopper supo, ayudado por su imaginación y los precarias condiciones de filmación, narrar y saber abrir el relato para lograr miles de interpretaciones posibles.

Una de las cosas más llamativas es el contraste que se da durante todo el metraje.
Hay un escena ya a mitad de la película donde vemos a uno de los personajes (una chica que se llama Pam) dirigiéndose a la casa donde sabemos que murió su novio. La cámara a ras del suelo sigue a la chica mientras, a cada paso, la casa va ocupando todo el cuadro. Nosotros nos damos cuenta de que no tiene que entrar ahí pero también no podemos evitar mirarle el culo (irónicamente lleva unos pantalones cortos de color rojo), así creando una contraste entre la muerte y lo sexual.
La personalidad o mejor dicho no personalidad de los protagonistas y la familia de caníbales es otro gran contraste. Los adolescentes son intercámbiales, y Sally queda como protagonista porque si, por estar ahí, pero podría haber sido cualquier otro.
En cambio la familia tiene una personalidad definida y por eso simpatizamos mas con ellos. Pero entre ambos mundo hay un personaje, Franklin el obeso en silla de ruedas, que sirve como puente para unirlos.

Pero si hay algo que hace que uno quiera volver a ver esta película es la forma de filmar de Hopper. Cada vez que se revisa se encuentra algo nuevo.
El director para lograr todo este efecto sabiamente experimento con el posicionamiento de la cámara en distintos lugares para lograr cierta idea de retorcimiento en la mente del espectador. Desde acercar la cámara para asfixiar a un personaje, o poniendo calaveras frente al lente dejando a los personajes atrás. Sin ir más lejos la famosa escena de la persecución es todo una manera de hacer cine. En esa persecución que dura seis minutos se alternan cortes rápidos con cortes lentos donde no pasa nada y vemos a los personajes correr y desaparecer en la oscuridad. O vemos a ambos personajes, uno encima del otro ocupando todo el cuadro. Sin olvidar los zooms que se acercan y se alejan de ambos.

Otra de las cosas que hacen que La matanza de Texas sea una obra valiosa es su ideología subversiva.
La familia de asesinos caníbales no son solo mas que una visión retorcida y burlona de lo que es una familia tradicional (el supuesto padre es abusivo, el hijo adolescente es violento y roba cadáveres para hacer obras de arte bizarras, otro es un gordo travestido, el mas anciano no sabemos si esta vivo o no y la única mujer que hay es un esqueleto con peluca). Es entendible que esta mirada espantara al público norteamericano de aquella época, y más que nada porque eso pasaba en su mismo país.
Pero también hay otro idea, nihilista, que muestra a los personajes como carne, no hay dios, no hay un mas allá, solo somos carne para comer y/o usar. De ahí que cada crimen que veamos sea seguido por el ruido de un cerdo, o que a Sally la quieran golpear con un martillo hasta lograr su muerte como lo hacían anteriormente con los vacunos.

The Texas Chainsaw massacre fue un testimonio de la época, de ese momento después de la guerra donde los jóvenes veían con desconfianza a su país y a todos los valores con los que habían educado. La ideología es lo que espanto al público.
Y si bien es una pena que Tobe Hooper ya no filme de esa manera, con esas ideas y con ese entusiasmo, no se puede negar que sentó bases para el terror que vendría después.

Dirección: Tobe Hooper
Guión: Tobe Hooper, Kim Henkel
Producción: Tobe Hopper
Director de fotografía: Daniel Pearl
Con: Gunnar Hansen, Edwin Neal, Marilyn Burns, Paul A Partain.


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